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historia de Barbara
Tengo 62 años y sufro de bipolaridad desde el año 1987. Esta enfermedad se me produjo por una situación familiar muy intensa. A partir del año 1989 tomé drogas de farmacia que consistían en HALDOL, LITIO Y PAXIL. Con estas drogas me sentía horrible. Sentía que mi cerebro se dividía en dos, era como si mis 2 hemisferios cerebrales no pudieran conectarse, lo que me impedía pensar, concentrarme, conducir un vehículo. No tenía energía, siempre estaba baja de ánimo, dormía mucho, reía con dificultad y muy poco. Me sentía casi como un vegetal deambulando. No podía mantener una conversación ni con mi familia más íntima. Eso no era vida. Tenía miedo de todo y de todos, era muy desconfiada y muy insegura. Tenía miedo de opinar o de decir cualquier cosa porque sentía que lo que decía no era bien recibido por las otras personas. Poco a poco me fui enclaustrando y casi no hablaba. En el año 2003 tuve conocimiento de la existencia de TRUEHOPE. Ese mismo día entré a la página WEB y llené la forma con todos mis datos. Yo nada tenía que perder y mucho era lo que podía ganar si el suplemento que ellos ofrecían era tan bueno como lo preconizaban. Una semana más tarde, recibí una llamada de Truehope. Yo tenía mucho miedo de incursionar en esta nueva etapa, pero también tenía mucho deseo de volver a ser normal otra vez. Me llamaron durante 4 o 5 meses una vez por semana. Conversábamos y me explicaron poco a poco las bondades de su suplemento. Yo tenía miedo de iniciar. En noviembre del 2003 tomé la decisión que habría de cambiar mi vida. Inicié el tratamiento. Poco a poco fui confianza tanto en la persona que me ayudaba que en ese entonces era Brenna. Brenna tuvo mucha paciencia y dedicación hacia mí. Fue de gran ayuda. Posteriormente, y hasta la fecha mi ángel guardián es Julio. Con su ayuda y su buen humor y la empatía de temperamento inicié la salida de las drogas de farmacia con el apoyo de EMPowerplus que venía ingiriendo desde Noviembre del 2003. La salida de las drogas fue larga, lo que me dio tiempo para que mi cuerpo se vaya acostumbrando a prescindir de ellas. Seguí fielmente las instrucciones que me daban y desde Febrero del 2005 no consumo drogas de farmacia. Solamente me mantengo con EMPowerplus, con inositol y con cholina. En la actualidad, Julio se comunica conmigo más o menos 2 a 3 veces por mes para saber de mi condición. El apoyo profesional que Truehope me da es invalorable. Ellos no me abandonan, no soy un caso más, soy una persona a la que prestan su apoyo integral, ellos conocen como somos y como funcionamos y saben tratarnos como se debe tratar a un ser humano que sufre. Mi vida al momento es otra. Me siento perfectamente normal, me he practicado exámenes de sangre para revisar el funcionamiento de mi hígado y riñones. Todo funciona perfectamente bien. Puedo trabajar, puedo concentrarme, trabajo con números, puedo conducir mi vehículo, puedo mantener conversaciones con mi familia, no tengo miedos, no temo a las demás personas, estoy segura de mí misma, me río a gusto. No puedo estar mejor. Pienso que me siento mejor que antes de desarrollar la enfermedad. Tengo energía para hacer muchas cosas y lo que hago lo hago con vigor y con gusto de hacer. No tengo pereza, me levanto temprano y miro la vida de otra manera. La verdad es que bendigo y agradezco todos los días a la persona que me recomendó este suplemento. Solamente quien ha padecido la enfermedad con todas las secuelas de las drogas de farmacia puede valorar lo que EMPowerplus significa en la vida de una persona.
BARBARA B.
Tengo 62 años y sufro de bipolaridad desde el año 1987. Esta enfermedad se me produjo por una situación familiar muy intensa. A partir del año 1989 tomé drogas de farmacia que consistían en HALDOL, LITIO Y PAXIL. Con estas drogas me sentía horrible. Sentía que mi cerebro se dividía en dos, era como si mis 2 hemisferios cerebrales no pudieran conectarse, lo que me impedía pensar, concentrarme, conducir un vehículo. No tenía energía, siempre estaba baja de ánimo, dormía mucho, reía con dificultad y muy poco. Me sentía casi como un vegetal deambulando. No podía mantener una conversación ni con mi familia más íntima. Eso no era vida. Tenía miedo de todo y de todos, era muy desconfiada y muy insegura. Tenía miedo de opinar o de decir cualquier cosa porque sentía que lo que decía no era bien recibido por las otras personas. Poco a poco me fui enclaustrando y casi no hablaba. En el año 2003 tuve conocimiento de la existencia de TRUEHOPE. Ese mismo día entré a la página WEB y llené la forma con todos mis datos. Yo nada tenía que perder y mucho era lo que podía ganar si el suplemento que ellos ofrecían era tan bueno como lo preconizaban. Una semana más tarde, recibí una llamada de Truehope. Yo tenía mucho miedo de incursionar en esta nueva etapa, pero también tenía mucho deseo de volver a ser normal otra vez. Me llamaron durante 4 o 5 meses una vez por semana. Conversábamos y me explicaron poco a poco las bondades de su suplemento. Yo tenía miedo de iniciar. En noviembre del 2003 tomé la decisión que habría de cambiar mi vida. Inicié el tratamiento. Poco a poco fui confianza tanto en la persona que me ayudaba que en ese entonces era Brenna. Brenna tuvo mucha paciencia y dedicación hacia mí. Fue de gran ayuda. Posteriormente, y hasta la fecha mi ángel guardián es Julio. Con su ayuda y su buen humor y la empatía de temperamento inicié la salida de las drogas de farmacia con el apoyo de EMPowerplus que venía ingiriendo desde Noviembre del 2003. La salida de las drogas fue larga, lo que me dio tiempo para que mi cuerpo se vaya acostumbrando a prescindir de ellas. Seguí fielmente las instrucciones que me daban y desde Febrero del 2005 no consumo drogas de farmacia. Solamente me mantengo con EMPowerplus, con inositol y con cholina. En la actualidad, Julio se comunica conmigo más o menos 2 a 3 veces por mes para saber de mi condición. El apoyo profesional que Truehope me da es invalorable. Ellos no me abandonan, no soy un caso más, soy una persona a la que prestan su apoyo integral, ellos conocen como somos y como funcionamos y saben tratarnos como se debe tratar a un ser humano que sufre. Mi vida al momento es otra. Me siento perfectamente normal, me he practicado exámenes de sangre para revisar el funcionamiento de mi hígado y riñones. Todo funciona perfectamente bien. Puedo trabajar, puedo concentrarme, trabajo con números, puedo conducir mi vehículo, puedo mantener conversaciones con mi familia, no tengo miedos, no temo a las demás personas, estoy segura de mí misma, me río a gusto. No puedo estar mejor. Pienso que me siento mejor que antes de desarrollar la enfermedad. Tengo energía para hacer muchas cosas y lo que hago lo hago con vigor y con gusto de hacer. No tengo pereza, me levanto temprano y miro la vida de otra manera. La verdad es que bendigo y agradezco todos los días a la persona que me recomendó este suplemento. Solamente quien ha padecido la enfermedad con todas las secuelas de las drogas de farmacia puede valorar lo que EMPowerplus significa en la vida de una persona.
BARBARA B.
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